Lifting Facial Instituto Dr. E. Lalinde
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Tercio superior facial

Cómo envejece la frente

En la frente destacan varios síntomas. El primero es consecuencia de la actividad muscular (los gestos) y produce la aparición de arrugas frontales horizontales y arrugas entre las cejas de tipo vertical. El otro aspecto es la caída de la cola o parte externa de la ceja. Esta caída produce un acumulo de piel sobre el parpado superior y una mirada triste.

Como es bien sabido, de la posición de las cejas depende en gran parte la expresión facial, desde la sorpresa a la tristeza pasando por muchas variantes como la fatiga y la malevolencia.

Con el paso de los años, el peso de las estructuras faciales tiende a vencer a las de soporte, presentándose el síndrome gravitacional, que puede ser tan severo como para causar alteraciones en la posición de los párpados o leve dando el aspecto que podríamos considerar normal para la cara de una persona anciana. Entre los cambios más frecuentes se encuentra la caída de las cejas, que la paciente trata de hacer menos aparente con la fuerza del músculo frontal, lo cual causa la aparición y aumento gradual de las arrugas frontales. Al mismo tiempo la ptosis de las cejas causa a nivel palpebral una redundancia importante de la piel que produce un aspecto de dermatochalasis, que afecta también la zona de los cantos. En la evaluación preoperatoria del paciente deberemos reconocer estas alteraciones como secundarias a la ptosis de la cejas a fin de establecer el tratamiento correcto.

Consideraciones anatómicas

En la zona de las cejas, el plano muscular superficial está fijo a la piel en la frente, y aún más en la zona de las cejas, mientras que sus uniones en la zona palpebral son más laxas. El músculo frontal que se origina en la gálea, interdigita con el orbicular a nivel de la ceja, y las capas de gálea superficial y profunda que lo recubren, se continúan hacia el párpado, en donde se ha denominado capa submuscular fibroadiposa, sirviendo como cubiertas anterior y posterior del conjunto frontal-orbicular.

El tejido muscular se encuentra fijo al periostio del hueso frontal por medio de uniones firmes al paquete adiposo que se encuentra entre ambos, esta unión es más efectiva en los dos tercios mediales de las cejas, y más laxa en el temporal, haciéndose francamente tenue en los viejos. Esta unión entre el plano músculo cutáneo y el hueso por medio del paquete adiposo, permite el movimiento deslizante vertical de las cejas. En la región orbitaria externa, se encuentran uniones firmes al cigomático a nivel del rafe lateral del orbicular, y en esta área se encuentran fibras del músculo dispuestas verticalmente.

En la región medial, el músculo corrugador superciliar se origina del hueso frontal a nivel del reborde orbitario superomedial, y su inserción se realiza a través de interdigitaciones del frontal y orbicular, hasta la porción medial cutánea de las cejas. La acción del corrugador produce pliegues verticales en la región glabelar conforme las cejas son movilizadas medial e inferiormente. El músculo procerus se origina en la porción inferior del hueso nasal, y tracciona la frente y el centro de las cejas inferiormente. La diferencia entre los componentes anatómicos de la porción nasal y la temporal de las cejas, y sus uniones a los planos profundos nos explican porqué la ptosis de las cejas afecta principalmente la porción externa, y nos ayuda a planear un tratamiento quirúrgico enfocado a las alteraciones anatómicas que la producen.

En la evaluación preoperatoria debemos considerar cuál es la posición ideal de las cejas del paciente, y para esto nos ayuda la historia fotográfica, ya que lejos de lo que en nuestro concepto pueda ser la normalidad para un caso dado, es importante saber el aspecto que tenía años atrás, y que frecuentemente es el motivo de la cirugía.

Es fundamental analizar la distancia existente entre las cejas y las pestañas, ya que aunque exista cierto grado de ptosis de cejas, si la distancia entre ambas es amplia, puede ser suficiente para obtener un resultado agradable realizar una blefaroplastia superior normal; sin embargo, si esta distancia es corta deberemos primero elevar la ceja para aumentarla, y posteriormente hacer la blefaroplastia, ya que de lo contrario pegaremos ambas estructuras con lo que el resultado cosmético será muy inadecuado.

Al planear modificar la posición de las cejas se debe considerar también el contorno apropiado que debe darse tomando en cuenta principalmente el sexo, dado que en el hombre el aspecto normal hace una "T" entre cejas y nariz, y en la mujer tiende a ser redondeado, con lo que puede resultar desagradable la modificación de no considerarse lo anterior.

 

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